El viernes se publicaron los resultados de las pruebas de solvencia a los bancos europeos que arrojaron que sólo 8 de las 90 entidades financieras reprobaron los exámenes. Esto significa que sólo estos 8 se vieron afectados porque sus reservas de capital cayeron por debajo del 5% de sus activos ponderados por riesgo en un escenario de crisis económica que durara 2 años. No obstante, los positivos resultados han hecho que muchos analistas cuestionen la credibilidad de las pruebas. Los inversionistas temen ante las posibles pérdidas que generaría una cesación de pagos a los bancos que tienen en su cartera deuda soberana de los países con problemas financieros, como Grecia, Irlanda y Portugal, lo que se suma a grandes cantidades de préstamos concedidos a particulares y empresas en estos países que atraviesan serios problemas de efectivo.










